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¿Cómo las empresas deben crear conciencia del cuidado del ambiente?

Las estrategias que han utilizado las empresas en los últimos años, nos han llevado al borde del colapso, porque en muchas ocasiones dejamos de lado  el verdadero cuidado por el ambiente. 

Actualmente, nos enfrentamos a un cambio a nivel mundial, donde esta falta de responsabilidad se nota más que nunca. Como seres humanos, no somos aún conscientes de que estamos enfrentándonos a una extinción masiva en la cual estamos incluidos. 

Por esta razón, en este artículo daremos una guía de cómo desde las empresas podemos cambiar la cultura organizacional para dar un giro a esta problemática.

5 tips para cambiar la estrategia empresarial

1. Centrar los planes de responsabilidad social en la educación de los empleados.

Si queremos alcanzar un cambio significativo en la cultura organizacional de las empresas, lo primero es cambiar la mentalidad de quienes la conforman. Por ejemplo, no podemos decir que estamos cuidando el medio ambiente y al mismo tiempo estar generando residuos de manera desmesurada. Es importante que se dé a los empleados, proveedores y a otros actores del ecosistema empresarial capacitación de calidad, que cree conciencia de que debemos cambiar nuestra estructura de pensamiento. Esta educación debe estar centrada primero, en conocer como realmente lo que pasa con el planeta nos afecta directamente, luego en generar nuevas creencias al respecto y finalmente, formas para generar nuevas dinámicas en la relación empresa-humano-ambiente.

2. Genere planes que SÍ tengan impacto

En muchas ocasiones nos encontramos con planes de responsabilidad social al interior de las empresas, que solo tienen como objetivo llenar un indicador. De esta forma, el impacto que generan no es lo suficientemente amplio como podría llegar a serlo cuando se piensa desde un lugar consciente, con esto nos referimos a que los proyectos en esta área pueden tener un enfoque de educación y de generación de nuevas prácticas. La invitación es a implementar planes adaptativos, más no de soluciones técnicas únicamente. Un ejemplo de esto es, da igual si compramos bonos para que alguien más siembre una hectárea de árboles, si por el otro lado estoy promoviendo el uso del papel.

3. Evite el asistencialismo

Hay una confusión que está presente cuando se usa la palabra “Social”, hay personas que creen que la mejor forma de ayudar a otros es dando lo que los otros necesitan en ese momento. Sin decir que esto no ayuda, lo que queremos dejar claro es que estas ayudas solo sirven una vez, además promueven las desigualdades sociales y refuerzan la idea de “yo tengo y tu tienes menos que yo”. Si por el contrario, las empresas promueven cambios de fondo en las dinámicas socioculturales de los grupos objetivo, estarán logrando impacto a largo plazo en  dichas poblaciones. Se trata de generar equidad social, no de dar un alivio a la desigualdad. 

4. El marketing no lo es todo

Una de las tendencias que está presentes por estos días, es la responsabilidad social y por el cuidado del medio ambiente. Algunas de estas al final terminan siendo parte de una estrategia de marketing para hacer que los consumidores prefieran la marca por encima de otras gracias a su labor. Si bien, es parte de las estrategias que puede usar cualquiera para sobresalir frente a otros, también es cierto que el cuidado del medio ambiente no debería dar una ventaja competitiva, por el contrario debería ser una premisa no negociable para cualquier tipo de práctica. Creémos campañas donde normalicemos el cuidado por el medio ambiente

5. Cambiemos el fondo no la forma

Por último, queremos resaltar que la mejor forma de cuidar y conservar el medio ambiente es cambiando desde el fondo. Las empresas ahora más que nunca, deben ser las principales creadoras de soluciones que permitan a la tierra estar bien por mucho más tiempo. Sus prácticas deben cambiar desde el fondo, no vamos a lograr este objetivo si seguimos promoviendo el consumo de productos innecesarios, donde por generar ganancias le creamos falsas necesidades a las personas. Si la oferta de productos no cambia, nunca lo hará el consumidor. 

En conclusión, la generación de utilidades en dinero está pasando a un segundo plano, ahora lo más importante es poder cuidarnos entre todos y en aquellos que participan en la toma de decisiones en las empresas cae una gran responsabilidad. Al final del día, si nos quedamos sin lo esencial que nos provee la naturaleza, las ventas pierden su relevancia. En este momento ya podemos respirar algo de esa realidad. La invitación es a invertir en el cambio de creencias de cada uno de los actores del ecosistema empresarial, de esta forma y cambiando el fondo tal vez tengamos un poco más años de vida en el planeta.

Escrito por: Luisa Fernanda Gaviria Forero

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