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DIEZ FORMAS DE VIVIR LO MÁS NATURAL POSIBLE

Nuestro estilo y filosofía de vida están basados en encontrar la forma más natural posible de estar-bien en el mundo, por eso queremos compartirte 10 formas de vivir lo más natural posible;

  • Estar relajados y atentos

De los caballos hemos aprendido que estar con nuestra mente y cuerpos relajados y nuestra atención plena es la mejor forma de estar listos para reaccionar y solucionar cualquier situación que se presente. Nuestro entorno nos presenta claramente las oportunidades y soluciones a los problemas, pero com humanos, muchas veces no nos permitimos verlas porque nos sumergimos en el estre y la ansiedad, por ello estar relajados y atentos como los caballos puede sernos de gran utilidad en la vida.

  • Vivir aquí y ahora

Es importante planear y crear nuestro futuro, la mejor forma de estar-bien es mantenernos en el aquí y el ahora permitiéndonos así ver cada oportunidad y herramienta que nos regala nuestro entorno, nos permite también agradecer y disfrutar lo que la vida tiene en este momento. Estando aquí y ahora como los animales, podemos ser y hacer lo necesario HOY para llegar a donde queremos estar mañana.

  • Actuar con coherencia entre los sentimientos, los pensamientos y los actos

Cuando estamos frente a los caballos, nos damos cuenta que esconder lo que pensamos o lo que sentimos se vuelve casi imposible, es por esto que los caballos y su entorno nos invitan a ser conscientes y coherentes en lo que expresamos, sabiendo que lo primero es aceptar y observar nuestras emociones y sensaciones para reflejarlas coherentemente en nuestro actuar y así mantener en equilibrio nuestro corazón, mente y cuerpo en todo momento.

  • Ser justos en nuestras relaciones

Cuando interactuamos con los otros debemos saber hasta donde llegamos sin violar su espacio vital, es por esto que si podemos ver más allá de nuestros propios intereses, nos daremos cuenta que el otro tiene un espacio que no debemos traspasar ayudando a que seamos justos con el otro.  

  • Establecer límites físicos, propuestos e imaginados

Los límites nos ayudan a ser justos, nos indican cual es el punto donde debemos parar o hasta donde llegamos. Los límites físicos son los que podemos ver y tocar. Los límites propuestos, son lo que otro nos ayuda a ver y a respetar. Y los limites imaginados, son lo que ya sabemos que existen y  respetamos a pesar de no verlos o sentirlos. Aprendamos a tener los límites claros como los tiene la naturaleza.

  • Ser tan suave como sea posible y tan firme como sea necesario sin llegar a la violencia

Ser firmes no es sinónimo de ser violentos bajo ninguna circunstancia, por el contrario indica nuestra capacidad de comunicar nuestros límites y demostrar nuestras intenciones ante los demás. Si bien es cierto que la firmeza varía de persona en persona, nuestro consejo es encontrar la forma más suave de comunicar nuestros límites ante los demás y aun así no tener miedo de recurrir a la firmeza para hacer respetar nuestro espacio en todos los sentidos. Acciones como subir el tono de la voz un poco, o cambiar nuestra postura con desición, puede en muchos casos ser suficiente.

  • Comunicarse desde la posición del otrO

Cuando queremos que otro nos escuche, lo más importante es situarnos desde su naturaleza, intereses y visión de la vida sin importar la especie, cuando podemos ver a través de los ojos del otro y ponernos en su posición, la comunicación será asertiva y simplemente mejorará.

  • Dejar que las cosas pasen y fluyan como el agua

 

Como el agua, cada situación que sorteamos a diario debe seguir su curso y llegar a algún otro lugar, como seres humanos muchas veces queremos cambiar los cauces de los ríos y se nos olvida que tarde o temprano este puede desbordarse y abrirse pasó a su destino, es por ello que debemos fluir con tal sensatez como lo hace la naturaleza.

  • Permitir el caos para que suceda el orden

En ocasiones nos resistimos a las situaciones de caos y de desorden olvidando que para que las cosas cambien primero debe existir el caos, de esta forma parte de la armonía que nos muestran los caballos es que debemos desordenar todo un poco para volver a la paz. Recordemos que despues de la tormenta, llega la calma.

  • La naturaleza no juzga, aceptar las cosas tal y como son

Cuando aceptamos que todos simplemente somos, que tenemos una historia de vida, gustos, intereses diferentes y que actuamos siempre desde esta filosofía, podemos ver al otro y hasa a nosotros mismo de una forma diferente liberandonos de los juicios.

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