Animales, hablemos de su bienestar

Como cuidadores de animales debemos velar por su bienestar y brindarles todas las condiciones para que puedan vivir bien y en su estado natural.

En este orden, la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 2009 define bienestar animal como: “un animal en buenas condiciones de bienestar deberá estar sano, cómodo, bien alimentado, seguro, con capacidad para poder expresar su comportamiento innato y sin padecer sensaciones desagradables como el dolor, el miedo o el desasosiego”.

Sin embargo, el Consejo de Bienestar para Animales de Granja del Reino Unido en 2016 trae a colación las Cinco Libertades propuestas en 1979, y son:
  1. Libres de hambre y sed
  2. Libres de incomodidad
  3. Libres de dolor, lesiones y enfermedad
  4. Libres de poder expresar su comportamiento normal
  5. Libres de miedo y estrés
    Y con estas Cinco Libertades se habría valorado el bienestar animal.

Hacia el 2009 la Comisión Europea mostró los resultados de su proyecto llamado “Welfare Quality” en el cual se determinaron cuatro (4) principios de bienestar animal: buena alimentación, buen alojamiento, buena salud y comportamiento apropiado.

Dentro de estos principios, se identificaron 12 criterios diferentes pero complementarios entre sí.

En dicho proyecto, uno de los objetivos fue analizar la percepción y preocupación de los consumidores, comerciantes y productores por el bienestar de los animales de producción.

Y otro objetivo fue obtener un sistema de valoración del bienestar de los animales de producción que se pudiera aplicar a las granjas y frigoríficos, y que además se convirtiera en un sistema estandarizado para toda Europa.

Como el proyecto “Welfare Quality” no se hizo para los équidos, sino para animales de producción, entonces en el 2011 en Wageningen UR Livestock Research se realizó un modelo de evaluación de los cuatro principios y los 12 criterios enfocado en los caballos, con el que se establecieron algunos indicadores para los criterios que plantea Welfare Quality, y a continuación se describen.

Principio de Alimentación

Para el criterio de ausencia de hambre prolongada en equinos se tienen dos indicadores para evaluar la nutrición: estimación del peso corporal y la sensación de hambre con la expresión conductual. Hay que tener en cuenta que la buena condición corporal, algunas veces, no indica que las necesidades de forrajeo / pastoreo se cumplan, ya que el caballo requiere de muchas horas al día para alimentarse.

En el caso de la ausencia de sed prolongada, se establecen los siguientes indicadores: sequedad de las membranas mucosas, prueba del pliegue cutáneo y la prueba de la bebida. En campo, siempre se debe tener agua fresca y permanente a disposición. Los tres indicadores se utilizan para determinar si el caballo está deshidratado.

Sin embargo, los mejores indicadores están basados en los recursos, es decir, disponibilidad de agua continua y limpieza en los bebederos, siendo válidos y viables para la evaluación de este criterio.

Principio de Alojamiento 

El caballo debe tener el espacio adecuado que le permita acostarse en decúbito lateral, si así él lo requiere, además contar con una cama limpia. El espacio en el que se encuentra el caballo le debe permitir moverse con facilidad. Lo anterior, representa comodidad durante el descanso.

Principio del Estado Sanitario

Este principio se agrupa en tres criterios:

  1. Ausencia de lesiones, siempre se debe revisar la piel del caballo para descartar lesiones, inflamaciones o heridas que puedan tener.
  2. Ausencia de enfermedad, el veterinario establece el protocolo sanitario que contempla desparasitaciones y vacunas. 
  3. Ausencia de enfermedad inducida por el manejo, ninguna de las actividades que se realicen con el caballo deben generar algún tipo de dolor o de lesión.
Principio de Comportamiento

Acerca del comportamiento, ya hemos hablado en artículos anteriores y en este principio vuelven a resaltarse las necesidades propias de los caballos de ser sociables. También se deben evitar en ellos emociones como el miedo, frustración, angustia; al contrario, se deben promover las emociones positivas como la seguridad y serenidad. Ahora bien, nuestra relación con ellos debe contemplar lo anteriormente descrito, ya que sin esto tendremos problemas más adelante a la hora de enseñarle lo que nosotros queramos que aprenda.

Finalmente, hemos hecho un recuento iniciando con la definición del bienestar animal, e identificamos algunos proyectos que han sido valiosos para llegar a establecer parámetros que nos indiquen si los caballos gozan de bienestar o no.

Recuerda que todo parte del entendimiento que tengamos acerca de cómo se comporta el caballo, tanto con su especie como con nosotros los humanos, y que requieren de cierto entorno para vivir en plenitud.

Fuente

Sanmartín, L. (2016). Evaluación del bienestar equino en el centro militar de cría caballar de Écija – Sevilla (Tesis Doctoral). Universidad de Córdoba, Córdoba, España.

Wageningen UR Livestock Research. (2011). Welfare monitoring system: Assessment protocol for horses. 2.0 version. Wageningen: Wageningen UR Livestock Research and Central Veterinary Institute of Wageningen.

Welfare Quality Network (Agosto 2020). Welfare Quality. España. Recuperado de http://www.welfarequality.net/es-es/certificacion-welfair/

Escrito por:
Katherine Acosta

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